Carta Abierta para el Señor Presidente Constitucional de la República de Guatemala

1452838310-000mvd6740028

Por José Daniel Rodríguez

Lic. Jimmy Morales

Presidente de la República

Su despacho

Probablemente ni siquiera llega a leer esta carta, pero quiero expresar en ella mi opinión sobre los acontecimientos actuales y la situación convulsa que vive el país. Le dirijo esta misiva para exponerle algunos puntos que considero importantes luego de la decisión tomada de declarar <non grato> al comisionado Iván Velázquez de la CICIG y exigir su retiro inmediato.

Debo reconocer que yo no voté por usted, es más, publiqué varios artículos instando los guatemaltecos para que no lo hicieran, ya que consideré en su momento que no contaba con el carácter ni el liderazgo necesarios para dirigir los destinos de nuestra Nación, sobre todo en este momento tan complicado política y socialmente hablando. Durante 4 años he escrito casi 500 artículos y nunca me había visto en la necesidad de retractarme de ninguno de ellos, pero hoy lo hago con el mayor de los gustos, ya que ha demostrado con creces que me equivoqué, lo reconozco con humildad.

Les aclaro a los que ya lo atacan y que seguramente lo harán de ahora en adelante mucho más frontal y visceralmente, que esta decisión está contemplada en el mandato y funciones específicas del Presidente de la República, no tiene nada de ilegal y por lo tanto no tiene materia de amparo ni de persecución penal alguna, ya que se refiere relaciones diplomáticas y no a la remoción de un funcionario constitucionalmente electo en Guatemala, sino una posición de la Organización de Naciones Unidas quienes lo designan a dedo, de acuerdo a sus muy particulares intereses y a los de los países donantes.

Es necesario también explicar las bases legales del acuerdo internacional suscrito por Guatemala y que permitió el establecimiento de la CICIG en nuestro país, el cual establece claramente en su Artículo 10 lo siguiente:

“Artículo 10. Privilegios e inmunidades del Comisionado/a y del personal de la CICIG.
1. El Comisionado disfrutará de los privilegios e inmunidades, exenciones y facilidades otorgados a los agentes diplomáticos de conformidad con la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas de 1961. (…)”

Ahora bien, cuando consultamos lo que se pactó en esta Convención, el artículo 9 plantea:

Artículo 9
“1. El Estado receptor podrá, en cualquier momento y sin tener que exponer los motivos de su decisión, comunicar al Estado acreditante que el jefe u otro miembro del personal diplomático de la misión es persona non grata, o que cualquier otro miembro del personal de la misión no es aceptable. El Estado acreditante retirará entonces a esa persona o pondrá término a sus funciones en la misión, según proceda. Toda persona podrá ser declarada non grata o no aceptable antes de su llegada al territorio del Estado receptor.
2. Si el Estado acreditante se niega a ejecutar o no ejecuta en un plazo razonable las obligaciones que le incumben a tenor de lo dispuesto en el párrafo 1, el Estado receptor podrá negarse a reconocer como miembro de la misión a la persona de que se trate.”

Tomando en cuenta lo anterior le recomiendo respetuosamente que no dé marcha atrás y sostenga su postura, que confíe en que decenas de miles de ciudadanos lo respaldaremos hasta las últimas consecuencias, no importando la presión de esos grupúsculos que hoy tienen cooptado el Estado, ni de organismos internacionales o países donantes que pretenden imponer por la fuerza sus criterios en nuestro país.

El argumento que muy probablemente esgrimirán sus detractores es que “existe conflicto de intereses”, ya que su hermano y su hijo están siendo acusados de algunos delitos y que usted mismo está sujeto a un proceso de antejuicio en el Congreso de la República, pero su actuación en torno a esto ha sido de respetar el debido proceso sin intervenir jamás en el Sistema Judicial, las pruebas están a la vista, y también los guatemaltecos estaremos vigilantes de que sea así. El rumor esparcido irresponsablemente por la fiscal general Thelma Aldana provocó toda una conspiración para derrocarlo del poder, la cual fue avalada por el comisionado Velásquez, razón más que suficiente para exigir su salida inmediata de nuestro país.

También me permito sugerirle que haga los relevos necesarios en su gabinete de gobierno, empezando por el ministro de la defensa, general Williams Mancilla, quien reiteradamente ha tomado decisiones para favorecer a estos grupos oscuros, incluso revelando secretos militares, traicionando su juramento de lealtad a la Patria y de defender el honor del Ejército de Guatemala. También se hacen necesarios cambios urgentes en el Ministerio Público, en la SAT y en Ministerio de Gobernación para garantizar la gobernabilidad y la Paz luego de esta decisión. No me extrañaría que algunos ministros renuncien voluntariamente, déjelos ir, hay muchos más profesionales capaces en Guatemala para ocupar sus cargo, véalo como una oportunidad para depurar al gobierno de traidores leales a intereses extranjeros.

Debemos comprender que el amparo provisional otorgado hoy por la Corte de Constitucionalidad y que suspende la decisión soberana tomada por el señor Presidente de la República, es un procedimiento normal que no debe alarmarnos y que seguramente quedará sin materia al entrar a conocerse el fondo de este planteamiento. Los magistrados que votaron a favor de otorgarlo, representan de forma evidente los intereses de esa izquierda retrógrada que se resiste a dejar las cuotas de poder que hábilmente han logrado conseguir.

Los que quieren forzar su renuncia cuentan con recursos financieros ilimitados en euros y dólares, netcenters, numerosos perfiles falsos en redes sociales y cabildeadores internacionales; pero usted cuenta con el respaldo de la Constitución y de los guatemaltecos que luchamos por una Justicia verdaderamente imparcial, por el respeto a la institucionalidad.

Para finalizar, quisiera expresar públicamente mi total respaldo y el reconocimiento que merece esta decisión que pone de manifiesto su lealtad a la Constitución y su defensa de la soberanía de Guatemala y el Estado de Derecho que tanto anhelamos los guatemaltecos. Hoy, lo reconozco como digno primer mandatario de la Nación y puedo decir con mucho orgullo patrio #YoSÍTengoPresidente #YoApoyoAJimmy

 

 

 

Advertisements

Yo No Iré A Manifestar

Por José Daniel Rodríguez

Hoy escribo este artículo como un llamado a la reflexión para todos los guatemaltecos, para que no se dejen engañar ni tampoco permitan que los utilicen. Les sugiero que antes de apoyar una manifestación exigiendo la renuncia del presidente se informen correctamente de las implicaciones que conlleva acuerpar un movimiento sedicioso, que lo que busca es violar la Constitución para tomar el poder por la fuerza.

Muchas veces seguramente usted amigo lector ha escuchado o  leído argumentos en defensa de la CICIG diciendo que “no tiene posiciones ideológicas” o que “ha hecho un gran trabajo en Guatemala, por ello debe continuar para combatir la impunidad y la corrupción”. Para los que me conocen, saben perfectamente que yo me he opuesto desde el principio a ese organismo paralelo, porque considero que deben fortalecerse nuestras instituciones, construir un verdadero Estado de Derecho en donde la Ley se aplica igual para todos sin importar sexo, etnia, ideología o condición social. He demostrado en más de 10 artículos que estos argumentos a favor de la que llamo “Comisión Intrusa Contra la Institucionalidad de Guatemala” -CICIG- son falsos; basta con ver quiénes son los que apoyan y le aplauden todos los shows a esta Comisión de la ONU, son los mismos oenegeros que la propusieron en primera instancia, los vividores de siempre, los que lucran de la conflictividad social, de la falsa defensa de los Derechos Humanos e incluso terroristas ampliamente conocidos que enlutaron a miles de familias durante el Conflicto Armado.

La CICIG tiene una génesis ideológica y eso es innegable; se constituyó para investigar y desmantelar “cuerpos paralelos clandestinos de seguridad”. Si bien estos cuerpos fueron detectados durante el gobierno de facto de Sandra Torres -como por ejemplo los que asesinaron al abogado Rodrigo Rosenberg y la política de limpieza social llevada a cabo por Marlen Blanco Lapola- jamás fueron desmantelados, sino al contrario, han sido encubiertos y protegidos hasta hoy, recordemos la masacre de Los Pajoques, que puede ser una prueba más de esa protección ya que, según testimonios de sobrevivientes, fue perpetrada por integrantes del CUC, gracias a la información obtenida abusando de su investidura por el diputado Amílcar Pop.

La corrupción en Guatemala ha existido siempre y según mi opinión el gobierno más corrupto de todos los llamados de la “era democrática” fue precisamente el de la UNE; en torno a esto podemos citar dos ejemplos claros: el programa de Cohesión Social que malversó más de Q4000 millones y el sucio negocio del Transurbano que parecen para nada importarles a Velásquez ni a Aldana, simplemente por compartir la misma ideología que la secretaria general y altos dirigentes de este partido.

Ahora bien, si hablamos del trabajo y los resultados realizados por la CICIG en Guatemala, la evidencia dista mucho de calificarlo como excelente. En 10 años no ha logrado más que condenas mínimas conmutables, en un puñado de casos aislados. Aquí vale la pena mencionar el paradigmático proceso por el asesinato de Rodrigo Rosenberg, ya que demostró realmente cómo opera la CICIG, sus métodos ilegales de sobornar a testigos falsos e inculpar a inocentes como los hermanos Valdés Paiz, quienes estuvieron 3 años detenidos en prisión injustamente. Con respecto a esto último algunos podrían decir que “eso lo hizo Carlos Castresana no Iván Velásquez”, pero se les olvida que la institución está por encima de cualquier persona y que si el señor Velásquez tanto cacarea que “lucha contra la impunidad y la corrupción”, debió denunciar y enjuiciar a sus predecesores por esas prácticas abiertamente ilegales; al no hacerlo es simplemente un cómplice por omisión e incumplimiento de deberes. Esto ya lo he dicho antes, la CICIG es muy buena en los medios de comunicación y para realizar presentaciones Power Point, pero en los tribunales da lástima no sólo por la mediocridad con que litiga, sino por la debilidad de las pruebas que presenta.

Comprendo perfectamente que estemos cansados de la corrupción, que la justicia sea lenta y que muchas veces si alguien tiene dinero salga impune, pero seamos realistas, la CICIG no ha colaborado en nada para contrarrestar esto, el mismo Iván Velázquez ha reconocido en reiteradas ocasiones que la impunidad sigue exactamente igual que cuando vino ese organismo, en un 97% ¿Entonces cuáles son los logros de los que se ufanan?

Para finalizar debemos tener claro cuáles son los objetivos que pretenden cumplirse con la manifestación anunciada para el sábado 26 de agosto:

1- Obtener la renuncia del presidente Jimmy Morales y muy probablemente también del vicepresidente Jafeth Cabrera.

2- Nombrar a dedo un tal “gobierno transitorio”, integrado por prominentes figuras de la autodenominada “sociedad civil”, como por ejemplo Helen Mack, Claudia Paz y Paz, Fuentes Knight o, aún peor, Rigoberta Menchú.

3- Convocar a una Asamblea Nacional Constituyente y destruir las bases fundamentales del Estado republicano guatemalteco. Los derechos individuales serán sólo un recuerdo.

4- Imponer en nuestro país un sistema marxista, inspirado en el modelo del socialismo del Siglo XXI venezolano o, aún más radical, el modelo comunista cubano.

5- Perpetuarse en el poder que hasta ahora les había sido esquivo, ese que no lograron tomar ni en 36 años de terrorismo, ni tampoco por la vía electoral, ya que el respaldo ciudadano para la izquierda ha sido paupérrimo.

Yo no iré a manifestar porque no voy a integrar un movimiento subversivo-sedicioso, no avalo una violación constitucional, ni tampoco permitiré que la izquierda retrógrada me use “para hacer bulto”. ¿Y usted, qué opina?