Carta Abierta para el Señor Presidente Constitucional de la República de Guatemala

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Por José Daniel Rodríguez

Lic. Jimmy Morales

Presidente de la República

Su despacho

Probablemente ni siquiera llega a leer esta carta, pero quiero expresar en ella mi opinión sobre los acontecimientos actuales y la situación convulsa que vive el país. Le dirijo esta misiva para exponerle algunos puntos que considero importantes luego de la decisión tomada de declarar <non grato> al comisionado Iván Velázquez de la CICIG y exigir su retiro inmediato.

Debo reconocer que yo no voté por usted, es más, publiqué varios artículos instando los guatemaltecos para que no lo hicieran, ya que consideré en su momento que no contaba con el carácter ni el liderazgo necesarios para dirigir los destinos de nuestra Nación, sobre todo en este momento tan complicado política y socialmente hablando. Durante 4 años he escrito casi 500 artículos y nunca me había visto en la necesidad de retractarme de ninguno de ellos, pero hoy lo hago con el mayor de los gustos, ya que ha demostrado con creces que me equivoqué, lo reconozco con humildad.

Les aclaro a los que ya lo atacan y que seguramente lo harán de ahora en adelante mucho más frontal y visceralmente, que esta decisión está contemplada en el mandato y funciones específicas del Presidente de la República, no tiene nada de ilegal y por lo tanto no tiene materia de amparo ni de persecución penal alguna, ya que se refiere relaciones diplomáticas y no a la remoción de un funcionario constitucionalmente electo en Guatemala, sino una posición de la Organización de Naciones Unidas quienes lo designan a dedo, de acuerdo a sus muy particulares intereses y a los de los países donantes.

Es necesario también explicar las bases legales del acuerdo internacional suscrito por Guatemala y que permitió el establecimiento de la CICIG en nuestro país, el cual establece claramente en su Artículo 10 lo siguiente:

“Artículo 10. Privilegios e inmunidades del Comisionado/a y del personal de la CICIG.
1. El Comisionado disfrutará de los privilegios e inmunidades, exenciones y facilidades otorgados a los agentes diplomáticos de conformidad con la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas de 1961. (…)”

Ahora bien, cuando consultamos lo que se pactó en esta Convención, el artículo 9 plantea:

Artículo 9
“1. El Estado receptor podrá, en cualquier momento y sin tener que exponer los motivos de su decisión, comunicar al Estado acreditante que el jefe u otro miembro del personal diplomático de la misión es persona non grata, o que cualquier otro miembro del personal de la misión no es aceptable. El Estado acreditante retirará entonces a esa persona o pondrá término a sus funciones en la misión, según proceda. Toda persona podrá ser declarada non grata o no aceptable antes de su llegada al territorio del Estado receptor.
2. Si el Estado acreditante se niega a ejecutar o no ejecuta en un plazo razonable las obligaciones que le incumben a tenor de lo dispuesto en el párrafo 1, el Estado receptor podrá negarse a reconocer como miembro de la misión a la persona de que se trate.”

Tomando en cuenta lo anterior le recomiendo respetuosamente que no dé marcha atrás y sostenga su postura, que confíe en que decenas de miles de ciudadanos lo respaldaremos hasta las últimas consecuencias, no importando la presión de esos grupúsculos que hoy tienen cooptado el Estado, ni de organismos internacionales o países donantes que pretenden imponer por la fuerza sus criterios en nuestro país.

El argumento que muy probablemente esgrimirán sus detractores es que “existe conflicto de intereses”, ya que su hermano y su hijo están siendo acusados de algunos delitos y que usted mismo está sujeto a un proceso de antejuicio en el Congreso de la República, pero su actuación en torno a esto ha sido de respetar el debido proceso sin intervenir jamás en el Sistema Judicial, las pruebas están a la vista, y también los guatemaltecos estaremos vigilantes de que sea así. El rumor esparcido irresponsablemente por la fiscal general Thelma Aldana provocó toda una conspiración para derrocarlo del poder, la cual fue avalada por el comisionado Velásquez, razón más que suficiente para exigir su salida inmediata de nuestro país.

También me permito sugerirle que haga los relevos necesarios en su gabinete de gobierno, empezando por el ministro de la defensa, general Williams Mancilla, quien reiteradamente ha tomado decisiones para favorecer a estos grupos oscuros, incluso revelando secretos militares, traicionando su juramento de lealtad a la Patria y de defender el honor del Ejército de Guatemala. También se hacen necesarios cambios urgentes en el Ministerio Público, en la SAT y en Ministerio de Gobernación para garantizar la gobernabilidad y la Paz luego de esta decisión. No me extrañaría que algunos ministros renuncien voluntariamente, déjelos ir, hay muchos más profesionales capaces en Guatemala para ocupar sus cargo, véalo como una oportunidad para depurar al gobierno de traidores leales a intereses extranjeros.

Debemos comprender que el amparo provisional otorgado hoy por la Corte de Constitucionalidad y que suspende la decisión soberana tomada por el señor Presidente de la República, es un procedimiento normal que no debe alarmarnos y que seguramente quedará sin materia al entrar a conocerse el fondo de este planteamiento. Los magistrados que votaron a favor de otorgarlo, representan de forma evidente los intereses de esa izquierda retrógrada que se resiste a dejar las cuotas de poder que hábilmente han logrado conseguir.

Los que quieren forzar su renuncia cuentan con recursos financieros ilimitados en euros y dólares, netcenters, numerosos perfiles falsos en redes sociales y cabildeadores internacionales; pero usted cuenta con el respaldo de la Constitución y de los guatemaltecos que luchamos por una Justicia verdaderamente imparcial, por el respeto a la institucionalidad.

Para finalizar, quisiera expresar públicamente mi total respaldo y el reconocimiento que merece esta decisión que pone de manifiesto su lealtad a la Constitución y su defensa de la soberanía de Guatemala y el Estado de Derecho que tanto anhelamos los guatemaltecos. Hoy, lo reconozco como digno primer mandatario de la Nación y puedo decir con mucho orgullo patrio #YoSÍTengoPresidente #YoApoyoAJimmy

 

 

 

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Yo No Iré A Manifestar

Por José Daniel Rodríguez

Hoy escribo este artículo como un llamado a la reflexión para todos los guatemaltecos, para que no se dejen engañar ni tampoco permitan que los utilicen. Les sugiero que antes de apoyar una manifestación exigiendo la renuncia del presidente se informen correctamente de las implicaciones que conlleva acuerpar un movimiento sedicioso, que lo que busca es violar la Constitución para tomar el poder por la fuerza.

Muchas veces seguramente usted amigo lector ha escuchado o  leído argumentos en defensa de la CICIG diciendo que “no tiene posiciones ideológicas” o que “ha hecho un gran trabajo en Guatemala, por ello debe continuar para combatir la impunidad y la corrupción”. Para los que me conocen, saben perfectamente que yo me he opuesto desde el principio a ese organismo paralelo, porque considero que deben fortalecerse nuestras instituciones, construir un verdadero Estado de Derecho en donde la Ley se aplica igual para todos sin importar sexo, etnia, ideología o condición social. He demostrado en más de 10 artículos que estos argumentos a favor de la que llamo “Comisión Intrusa Contra la Institucionalidad de Guatemala” -CICIG- son falsos; basta con ver quiénes son los que apoyan y le aplauden todos los shows a esta Comisión de la ONU, son los mismos oenegeros que la propusieron en primera instancia, los vividores de siempre, los que lucran de la conflictividad social, de la falsa defensa de los Derechos Humanos e incluso terroristas ampliamente conocidos que enlutaron a miles de familias durante el Conflicto Armado.

La CICIG tiene una génesis ideológica y eso es innegable; se constituyó para investigar y desmantelar “cuerpos paralelos clandestinos de seguridad”. Si bien estos cuerpos fueron detectados durante el gobierno de facto de Sandra Torres -como por ejemplo los que asesinaron al abogado Rodrigo Rosenberg y la política de limpieza social llevada a cabo por Marlen Blanco Lapola- jamás fueron desmantelados, sino al contrario, han sido encubiertos y protegidos hasta hoy, recordemos la masacre de Los Pajoques, que puede ser una prueba más de esa protección ya que, según testimonios de sobrevivientes, fue perpetrada por integrantes del CUC, gracias a la información obtenida abusando de su investidura por el diputado Amílcar Pop.

La corrupción en Guatemala ha existido siempre y según mi opinión el gobierno más corrupto de todos los llamados de la “era democrática” fue precisamente el de la UNE; en torno a esto podemos citar dos ejemplos claros: el programa de Cohesión Social que malversó más de Q4000 millones y el sucio negocio del Transurbano que parecen para nada importarles a Velásquez ni a Aldana, simplemente por compartir la misma ideología que la secretaria general y altos dirigentes de este partido.

Ahora bien, si hablamos del trabajo y los resultados realizados por la CICIG en Guatemala, la evidencia dista mucho de calificarlo como excelente. En 10 años no ha logrado más que condenas mínimas conmutables, en un puñado de casos aislados. Aquí vale la pena mencionar el paradigmático proceso por el asesinato de Rodrigo Rosenberg, ya que demostró realmente cómo opera la CICIG, sus métodos ilegales de sobornar a testigos falsos e inculpar a inocentes como los hermanos Valdés Paiz, quienes estuvieron 3 años detenidos en prisión injustamente. Con respecto a esto último algunos podrían decir que “eso lo hizo Carlos Castresana no Iván Velásquez”, pero se les olvida que la institución está por encima de cualquier persona y que si el señor Velásquez tanto cacarea que “lucha contra la impunidad y la corrupción”, debió denunciar y enjuiciar a sus predecesores por esas prácticas abiertamente ilegales; al no hacerlo es simplemente un cómplice por omisión e incumplimiento de deberes. Esto ya lo he dicho antes, la CICIG es muy buena en los medios de comunicación y para realizar presentaciones Power Point, pero en los tribunales da lástima no sólo por la mediocridad con que litiga, sino por la debilidad de las pruebas que presenta.

Comprendo perfectamente que estemos cansados de la corrupción, que la justicia sea lenta y que muchas veces si alguien tiene dinero salga impune, pero seamos realistas, la CICIG no ha colaborado en nada para contrarrestar esto, el mismo Iván Velázquez ha reconocido en reiteradas ocasiones que la impunidad sigue exactamente igual que cuando vino ese organismo, en un 97% ¿Entonces cuáles son los logros de los que se ufanan?

Para finalizar debemos tener claro cuáles son los objetivos que pretenden cumplirse con la manifestación anunciada para el sábado 26 de agosto:

1- Obtener la renuncia del presidente Jimmy Morales y muy probablemente también del vicepresidente Jafeth Cabrera.

2- Nombrar a dedo un tal “gobierno transitorio”, integrado por prominentes figuras de la autodenominada “sociedad civil”, como por ejemplo Helen Mack, Claudia Paz y Paz, Fuentes Knight o, aún peor, Rigoberta Menchú.

3- Convocar a una Asamblea Nacional Constituyente y destruir las bases fundamentales del Estado republicano guatemalteco. Los derechos individuales serán sólo un recuerdo.

4- Imponer en nuestro país un sistema marxista, inspirado en el modelo del socialismo del Siglo XXI venezolano o, aún más radical, el modelo comunista cubano.

5- Perpetuarse en el poder que hasta ahora les había sido esquivo, ese que no lograron tomar ni en 36 años de terrorismo, ni tampoco por la vía electoral, ya que el respaldo ciudadano para la izquierda ha sido paupérrimo.

Yo no iré a manifestar porque no voy a integrar un movimiento subversivo-sedicioso, no avalo una violación constitucional, ni tampoco permitiré que la izquierda retrógrada me use “para hacer bulto”. ¿Y usted, qué opina?

Carta abierta para el comisionado Iván Velásquez (2)

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El mandato de la CICIG, se lo recuerdo, es “desmantelar cuerpos paralelos clandestinos de seguridad”

José Daniel Rodríguez

No espero respuesta a esta carta -así como tampoco lo hice en la primera que le escribí cuando propuso incrementar impuestos-, pero al ser abierta a todos los ciudadanos guatemaltecos, quiero expresar mi postura con respecto a temas que atañen a la Justicia e institucionalidad del Estado. Ejerzo libremente el derecho que me garantiza el artículo 35 constitucional, que se refiere la Libertad de Emisión del Pensamiento.

Soy un ciudadano orgullosamente guatemalteco, que veo con mucha preocupación cómo Ivàn Velásquez arropado por esos parásitos que abusivamente se autonombran “sociedad civil” progresivamente se va adjudicando ilegítimamente el mandato de instituciones como la Contraloría General de Cuentas, la SAT, el Tribunal Supremo Electoral y ahora, el colmo de la abusivez, también pretende arrojarse atribuciones de iniciativa de ley al proponer una reforma constitucional que busca crear un organismo alterno al Organismo Judicial con la fachada de “Consejo Nacional de Justicia”. ¿Integrado por quiénes?, me pregunto, ¿acaso por Hellen Mack, Juan Alberto Fuentes Knight, Mario Polanco, Daniel Pascual o algún otro de sus protegidos? Además, esta nefasta iniciativa de reforma contempla legalizar el racismo, la tortura y destruir el Principio de Igualdad establecido claramente en el artículo 4 constitucional, mediante la aplicación de una “justicia indígena” paralela arbitraria, lo que únicamente debilitará aún más el sistema judicial y sembrará la semilla de futuros conflictos étnicos.

Déjeme aclararle también que los shows mediáticos y las presentaciones en Power Point que la comisión a su cargo acostumbra hacer, podrá impresionar a algunos, pero no a mí. Los resultados son muy pobres, las acusaciones débiles al igual que la supuesta evidencia, los exmandatarios siguen teniendo privilegios y el dinero no ha sido devuelto lo que, al final, es lo más importante. Los operativos en los que ha participado la CICIG son lentos, cometiendo “errores” graves – llamémoslo así…-, como la fuga de Juan Carlos Monzón, la captura de Baldetti hasta luego de meses tras su renuncia y, la gota que derramó el vaso, las fugas de Gustavo Alejos, Erick Archila y Alejandro Sinibaldi, sindicados de millonarios negocios corruptos con el gobierno durante décadas.

Usted, señor Velásquez, al igual que sus antecesores tienen exactamente el mismo perfil y prácticamente se refugiaron en la ONU para no ser procesados por los mismos abusos y delitos: FABRICAR JUICIOS POLÍTICO-IDEOLÓGICOS CON TESTIGOS FALSOS CONTRA SUS ENEMIGOS. Debe entender que no es un procónsul, ni un virrey, mucho menos dictador de Guatemala para imponer sus caprichos y experimentos marxistoides en nuestro país. Que el Estado de Guatemala está cooptado no es tema de debate, es una verdad incuestionable, pero los actores son precisamente la Comisión que usted dirige, la embajada gringa y esos vividores que lucran de los Derechos Humanos y que le aplauden como focas, porque por fin han logrado tomar control del Estado a la fuerza, con intervención y financiamiento extranjero, luego de haber fracasado en 36 años de guerra y más rotundamente en el plano electoral.

Para finalizar señor Iván Velázquez debo dejar perfectamente claro que a su propuesta de reforma constitucional, mi respuesta es de un rotundo NO. Y como ciudadano guatemalteco, como mandante de esta República, le exijo que no se siga entrometiendo en temas que no le competen, que respete el mandato tal como se le otorgó. Por esas intromisiones es que yo defino a la CICIG como “Comisión Intrusa Contra la Institucionalidad de Guatemala”, esa es realmente la función que realiza, sin adornos, y se lo digo de frente.

“El poder tiende a corromper y el poder absoluto corrompe absolutamente” decía Lord Acton. Las recientes acciones de la CICIG la están transformando en un ejemplo de ello.

Los fundamentos de mi lucha

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¿Por qué me lo tomo tan personal y me involucro en los temas del Conflicto Armado?

Por JOSÉ DANIEL RODRÍGUEZ

Quiero explicarles algunos puntos para que se comprenda por qué  pongo en riesgo mi integridad, y me hago de tantos enemigos con tal de defender la verdad histórica, la Libertad y la Justicia de Guatemala.

1- Provengo orgullosamente de dos familias de militares, mi sangre es púrpura como la boina de los Kaibiles. En la familia de mi padre puedo mencionar el coronel Carlos Aldana Sandoval, un héroe nacional que ya forma parte de la historia de Guatemala, mi padre mismo estuvo de alta en el Instituto Geográfico Militar como especialista. En la familia de mi madre hay 3 generaciones de militares, mi abuelo era el coronel José Maria Ortíz Zavala y mi tío el coronel Juan José Ortíz Mayén.

2- He investigado a fondo la verdad del Conflicto Armado, y me indigna que se engañe a los mas jóvenes con una historia sesgada y que oculta las atrocidades y salvajes crímenes de las organizaciones terroristas FAR, ORPA, PGT y la más sanguinaria de todas, el EGP. Hay OTRA MEMORIA HISTÓRICA y yo la voy a dar a conocer.

3- Mientras que los terroristas se escondían tras un alias, se cubrían el rostro con gorro pasamontañas, atacaban en emboscadas por la espalda y usaban a mujeres y niños como escudo, el Ejército defendía la Libertad y Soberanía de Guatemala de frente, protegiendo a los ciudadanos, y por ello es la institución más respetada y que más confianza genera en la población.

4- Si se pactaron unos Acuerdos de Paz y se decretaron amnistías, deben aplicarse a todos por igual, no puede juzgarse al Ejército por cumplir su misión y en contraposición resarcir con impuestos a asesinos terroristas. AMNISTÍA PARA TODOS, O ENTONCES PARA NADIE y mandemos esos acuerdos al carajo.

5- Lo que yo aprendí de mi familia son valores como la lealtad, el honor, el amor por Guatemala y el orgullo de haber nacido en este hermosa tierra, por eso me importa tanto que comprendamos la importancia de defender el orden constitucional, el sistema republicano y el libre mercado.

6- Estudié en la USAC y conozco el marxismo, es un sistema nefasto que suprime la voluntad de los ciudadanos y los convierte en esclavos al servicio del dictador. Soy un libertario rebelde, que no está dispuesto a negociar la Libertad por NADA.

7- En Guatemala #NoHuboGenocidio fuimos -y seguimos siendo- víctimas de organizaciones terroristas, que pretendían imponernos por la fuerza una dictadura totalitaria comunista. Lo que sí hay, es un negocio multimillonario de resarcimientos en el que terroristas y vividores no sólo han quedado impunes sino que ahora gozan de dinero obtenido en base a mentiras, juicios amañados, testigos falsos y jueces parciales.

Al menos yo, no abandonaré a ninguno de los héroes que hoy son perseguidos cobardemente por los guerrilleros que perdieron la guerra que ellos mismos provocaron; no daré ni un paso atrás, se que no estoy solo y no tengo miedo.

No me callo, no me asusto, ni tampoco me rindo: ¡JUSTICIA PARCIAL, NO ES JUSTICIA!

¿Qué es el Marxismo?

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Por José Daniel Rodríguez

Realizar en este espacio un análisis completo sobre la acumulación originaria del capital, el origen de la familia, la propiedad privada y el Estado, o sobre las leyes de la dialéctica que usan Marx y Engels como fundamentos de lo que llamaron pomposamente “materialismo histórico” es prácticamente imposible ya que requiere una enciclopedia para desbaratar con la gran cantidad de evidencia existente cada uno de estos argumentos.

La filosofía marxista y sus postulados contradictorios, han sido objeto de múltiples interpretaciones, disfraces y matices; desde los progresistas, socialdemócratas, socialistas del Siglo XXI hasta los más beligerantes que aún se autodenominan comunistas. Solamente ha demostrado, eso sí, fracasos estrepitosos durante toda su existencia de casi 100 años. Partamos del hecho que quien se la inventó, Karl Marx, fue un vago mantenido que nunca trabajó en toda su vida sino que vivía a expensas de su familia, su mujer y su amigo Federico Engels, un magnate textil que le otorgó una pensión vitalicia que Marx se gastó en alcohol arrastrándose borracho de taberna en taberna.

¿Es el marxismo una teoría que busca la “redistribución equitativa de la riqueza, suprimir la propiedad privada para que pase a control estatal y que permite la extinción de las clases sociales”? Estoy seguro que no es así, esa “redistribución” no es igual para el dictador y sus amigos comparándolos con los habitantes del país bajo el yugo de un sistema marxista; la “propiedad privada” queda a discreción del gobierno que la reparte de acuerdo a pagos de favores; y las “clases sociales” se vuelven dos: gobernantes y población general/esclava, diferentes en derechos y obligaciones.

Tal vez con el siguiente ejemplo se comprende de mejor forma en qué consiste el Marxismo y por qué jamás puede ser “justo, igualitario y equitativo” como tanto pregonan “progres”, mamertos y socialconfusos.


“Una universitaria cursaba el último año de sus estudios. Como suele ser frecuente en el medio universitario, la chica pensaba que era de izquierda (Comunista) y, como tal, estaba a favor de la distribución de la riqueza. Tenía vergüenza de su padre, un empresario exitoso. Él era de derecha (Capitalista) y estaba en contra de los programas socialistas. La mayoría de sus profesores le habían asegurado que la de su papá era una filosofía equivocada.

Por lo anterior, un día ella decidió enfrentar a su padre. Le habló del materialismo histórico y la dialéctica de Marx tratando de hacerle ver cuán equivocado estaba al defender un sistema tan injusto.

En eso, como queriendo hablar de otra cosa, su padre le preguntó:

-¿Cómo van tus estudios?

-Van bien -respondió la hija, muy orgullosa y contenta-. Tengo promedio de 9, hasta ahora. Me cuesta bastante trabajo, prácticamente no salgo, no tengo novio y duermo cinco horas al día, pero, por eso ando bastante bien, y voy a graduarme en tiempo.

Entonces el padre le pregunta:
-Y a tu amiga Melisa, ¿Cómo le va?

La hija respondió muy segura:
-Bastante mal, Meli no se exime porque no alcanza el 6, apenas tiene 4 de promedio. Pero ella se va a bailar cada semana, pasea, fiesta que hay está presente, estudia lo mínimo, y falta bastante… no creo que se reciba este año.

El padre, mirándola a los ojos, le respondió:
-Entonces habla con tus profesores y pídeles que le transfieran 2.5 de los 9 tuyos a ella. Esta sería una buena y equitativa distribución de notas porque así las dos tendrían 6.5 y se graduarían juntas.

Indignada, ella le respondió:
-¡¿Estás borracho?! ¡Me rompo la madre para tener 9 de promedio! ¿Te parece justo que todo mi esfuerzo se lo pasen a una vaga, que no se esfuerza por estudiar? Aunque la persona con quien tengo que compartir mi sacrificio sea mi mejor amiga… ¡¡No pienso regalarle mi trabajo!!

Su padre la abrazó cariñosamente y le dijo:

-¡Bienvenida al capitalismo !”

El Capitalismo ha sido satanizado pero sin llegar a comprender realmente en qué se fundamenta. No significa explotación, ni mucho menos monopolios, tampoco privilegios, sino COOPERACIÓN VOLUNTARIA Y PACÍFICA, LIBRE MERCADO Y GOBIERNO MÍNIMO PERO ALTAMENTE ESPECIALIZADO Y EFICAZ PARA CUMPLIR ÚNICAMENTE CON FUNCIONES DE SEGURIDAD Y JUSTICIA. ASÍ SE GARANTIZA EL PLENO RESPETO A LOS DERECHOS INDIVIDUALES VIDA, LIBERTAD Y PROPIEDAD PRIVADA.

Cada quien es responsable de su esfuerzo, de la constancia, de los riesgos, y por supuesto de los resultados positivos o negativos de esas acciones.

La trampa de las reformas constitucionales

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Por José Daniel Rodríguez

Hace algunos meses inició un publicitado “diálogo nacional” que pretende reformar la Constitución Política de la República de Guatemala con enfoque en el sector Justicia. Esta iniciativa contempla consolidar un estado racista; que siga ajusticiando militares para pedir resarcimientos –pero también para proteger guerrilleros y garantizarles la impunidad que han tenido hasta ahora-; que además blinde alargando períodos a jueces y magistrados afines a las ONG´s que abusivamente se autonombran “sociedad civil”, sin tener absolutamente ninguna legitimidad ni representatividad. Esta es la cruda realidad que se esconde tras la iniciativa que presentó este colectivo de muy cuestionable reputación, pero que cuenta con el respaldo y la fuerza de presión de embajadas y organizaciones extranjeras, que ya han violado reiteradamente durante varios años la Convención de Viena con respecto a la no interferencia en asuntos internos y de institucionalidad del Estado anfitrión.

Ahora bien, es necesario aclarar algo: ¿Nuestra Constitución necesita reformas? Definitivamente sí, pero no para “legalizar” el racismo como establece la propuesta de la “sociedad civil” que divide a los guatemaltecos de acuerdo a su etnia, y que pretende aplicar una “justicia” distinta si se es mestizo o indígena. Este tema es abiertamente inconstitucional y muy peligroso porque sembraría las bases de una escalada de conflictividad mayor, incrementaría ese odio de clase y racial; por este motivo me enfocaré en el análisis exclusivamente jurídico de la iniciativa específica mencionada, ya que viola el artículo 4 constitucional que contiene el Principio de Igualdad fundamento de nuestro incipiente Estado de Derecho, el cual literalmente en la parte medular estipula:

“Artículo 4.- Libertad e igualdad. En Guatemala todos los seres humanos son libres e iguales en dignidad y derechos. El hombre y la mujer, cualquiera que sea su estado civil, tienen iguales oportunidades y responsabilidades. (…)”

Además, esta aberración jurídica viola otros artículos constitucionales relacionados con la competencia de tribunales, prisión y especialmente otro principio que debemos defender, la Presunción de Inocencia, los cuales cito textualmente a continuación:

“Artículo 6.- Detención legal. Ninguna persona puede ser detenida o presa, sino por causa de delito o falta y en virtud de orden librada con apego a la ley por autoridad judicial competente. Se exceptúan los casos de flagrante delito o falta. Los detenidos deberán ser puestos a disposición de la autoridad judicial competente en un plazo que no exceda de seis horas, y no podrán quedar sujetos a ninguna otra autoridad (…)

Artículo 8.- Derechos del detenido. Todo detenido deberá ser informado inmediatamente de sus derechos en forma que le sean comprensibles, especialmente que puede proveerse de un defensor, el cual podrá estar presente en todas las diligencias policiales y judiciales. El detenido no podrá ser obligado a declarar sino ante autoridad judicial competente.

Artículo 9.- Interrogatorio a detenido o presos. Las autoridades judiciales son las únicas competentes para interrogar a los detenidos o presos. Esta diligencia deberá practicarse dentro de un plazo que no exceda de veinticuatro horas. El interrogatorio extrajudicial carece de valor probatorio.

Artículo 12.- Derecho de defensa. La defensa de la persona y sus derechos son inviolables. Nadie podrá ser condenado, ni privado de sus derechos, sin haber sido citado, oído y vencido en proceso legal ante juez o tribunal competente y preestablecido. Ninguna persona puede ser juzgada por Tribunales Especiales o secretos, ni por procedimientos que no estén preestablecidos legalmente.

Artículo 14.- Presunción de inocencia y publicidad del proceso. Toda persona es inocente, mientras no se le haya declarado responsable judicialmente, en sentencia debidamente ejecutoriada. (…)”

Para finalizar y demostrar la doble moral de estos grupúsculos que se autodenominan “sociedad civil” y que lucran de los DDH, esta iniciativa de “justicia indígena”, también viola tratados internacionales que paradójicamente protegen los DDHH que tanto cacarean:

Guatemala se adhirió a la Convención de la ONU contra la Tortura, otros tratos y penas crueles, inhumanas o degradantes desde 1,990, y quedó esto plasmado en el decreto 40-2010.

¿Han visto ustedes la forma en que los indígenas “penalizan” a los que consideran que han delinquido? Basta un señalamiento para ser de una vez condenado y sentenciado (incluso a muerte rociándole gasolina y lanzándole un fósforo encendido). Si eso no es tortura, tratos crueles, inhumanos y degradantes, entonces no se qué lo sea. Pero ahí está Alberto Brunori, de OACNUDH presionando para que se “legalice” esta justicia paralela que pisotea esos Derechos Humanos que dicen defender.

Mi postura es clara y luego de realizar este análisis constitucional, le pido amigo lector, si está de acuerdo, que se exprese en redes sociales utilizando el hashtag #ReformasConstitucionalesNO. Hagamos valer nuestros derechos y defendamos la Constitución de Guatemala.

 

Lo que no mata, fortalece

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“No te angusties, resurgirás como el águila y esta vez nadie podrá detenerte” me dijo alguien hace algunas semanas.
Hace exactamente dos meses me sucedieron cosas que nunca me imaginé. Fui traicionado por mi propia familia por intereses económicos mezquinos, también traicionado por quienes consideré amigos; personas a las que les di mi mayor esfuerzo y a quienes defendí aún poniendo en peligro mi vida me dieron la espalda cuando me vi en problemas; fui acusado y sentenciado en redes sociales por algo horrible que que no hice. Fui difamado y desprestigiado sin misericordia INJUSTAMENTE. Toqué puertas y me las cerraron en la cara, me dieron la espalda varias veces. Perdí a mi madre, sin tan siquiera poder despedirme y eso si no dejará de dolerme jamás…
Pero también debo decir -y estoy muy feliz por ello-, que he conocido quiénes realmente me aprecian, quienes me tendieron la mano justo cuando más lo necesité y sin esperar nada a cambio. No voy a mencionar nombres en esta publicación, pero muchas veces de quien más uno espera, es quien más decepciona; pero, por el contrario, de quienes menos uno espera es quien realmente se comporta como un verdadero hermano, como la familia que ya no tengo.
Como habrán notado, he iniciado ya varios proyectos de comunicación, y aunque mi idea era alejarme de política para dejar de exponerme tanto, debo reconocer que es difícil ya que me he dado a conocer sin buscarlo -y probablemente sin merecerlo- porque algunos consideran que tengo conocimientos y habilidades poco comunes, por lo que me han invitado a participar y solicitado nuevamente servicios como asesor, como analista, a lo que decidí aceptar. Por otro lado, escribir será mi pasión toda la vida y no dejaré de hacerlo nunca, por eso les comparto este agradecimiento con toda humildad.
Cada pieza va encajando en el lugar que debe estar, amo a este hermoso país, lucho para que todos tengamos Libertad, Paz y Justicia, para consolidar el sistema republicano de gobierno y construir juntos un verdadero Estado de Derecho. Hoy he decidido volver a esta batalla de las ideas, más fuerte que nunca, para decir lo que usted tal vez quiere y no se atreve o no puede decir.
Guatemala está en peligro, bajo acecho, y no podemos bajar la guardia.
NO ME CALLO, NO ME ASUSTO Y NO ME RINDO

Colombia es hoy un ejemplo que Guatemala puede seguir en busca de la Paz

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¿Está usted de acuerdo con declarar nulos y lesivos para el Estado los Acuerdos de Paz firmados por la guerrilla y el gobierno en 1,996; y derogar todas las leyes conexas, exigir el reembolso inmediato de los resarcimientos pagados para ser usados en beneficio de los guatemaltecos? ¿Sí o No?

Por José Daniel Rodríguez

Los ciudadanos colombianos le dieron la espalda a los acuerdos de paz negociados en Cuba entre el gobierno de Juan Manuel Santos y la guerrilla narcoterrorista de las FARC, bajo la tutela y directrices del actual dictador Raúl Castro quien se aseguró que fueran a todas luces beneficiosos para los subversivos.

Los resultados del plebiscito desarrollado el pasado 2 de octubre no sólo le quitan de tajo la legitimidad a las concesiones tan generosas –por decirlo de alguna manera- otorgadas a los terroristas, sino que obligan a revisar todo el proceso para generar unos nuevos acuerdos en los que se sienten las bases de una verdadera paz firme y duradera.

Aunque hoy los militantes guerrilleros y sus simpatizantes nacionales y extranjeros, se pretenden hacer pasar como “víctimas” del “malvado” ejército colombiano que los combatió de acuerdo a su mandato constitucional, debemos tener claro que para nada son lo que quieren aparentar. Ellos mismos –al igual que en Guatemala y en otros países- provocaron ese conflicto armado de casi medio siglo en un esfuerzo por tomar el poder por la fuerza e imponer un sistema totalitario marxista. Votar NO, significa que los ciudadanos no aceptan esas negociaciones, ni mucho menos garantizarles impunidad a los militantes de las FARC; significa también que están de acuerdo con la Paz, pero no de la forma como pretenden algunos, porque al igual que en Guatemala, sólo será la semilla de una nueva forma de conflicto ideológico enmarcado en las estrategias de la guerra de 4ª. Generación, es decir, llevarlo al plano político/jurídico para vengarse, para generar más odio y división entre hermanos.

Hace un par de años, el expresidente Álvaro Uribe publicó un tweet que causó escozor en los sectores más retrógrados de la izquierda radical en nuestro país: “Miren lo que está sufriendo Guatemala por una Paz mal hecha”. A algunos analistas, periodistas e “intelectuales” que aún tienen los sueños de dictadura del proletariado en sus mentes, no les gustó para nada ese comentario porque significa reevaluar las negociaciones que derivaron en unos acuerdos que hoy tienen a nuestro país sumido en una creciente conflictividad, alentada por la impunidad de la que gozan organizaciones que sólo cambiaron las banderas del EGP, PGT, ORPA y FAR, por las de “defensores” de DDHH, indigenistas, feministas o ecologistas. Pero peor aún, al ser permanentemente rechazados electoralmente por los ciudadanos –jamás han superado un miserable 3% de respaldo- estos grupúsculos recurrieron a otras estrategias para asaltar el poder, copando, gracias a presiones y financiamiento multimillonario extranjero manchado de sangre y muerte, los 3 organismos del Estado, con mayor énfasis en el Judicial porque ese ése el que les genera las posibilidades de seguir enriqueciéndose sin trabajar, producto de juicios amañados con testigos falsos, peritos sin licencia, jueces parciales y violaciones constitucionales. ¿Así, qué militar puede defenderse de los oenegeros y sus verdugos? Lo que buscan, además de dinero, es vengarse del Ejército que los combatió de frente, con honor, no como los terroristas que atacaban por la espalda y luego salían corriendo a esconderse tras mujeres, ancianos y niños a quienes usaban como escudo.

El expresidente Uribe tiene razón, la paz en Guatemala fue “mal hecha”, no debió darse concesiones a criminales, asesinos, secuestradores, extorsionistas y terroristas, porque las Fuerzas Armadas tenían el respaldo de la Constitución Política de la República de Guatemala y de los ciudadanos. Debió simplemente exigirles la rendición incondicional o atenerse a las consecuencias por atentar contra el Estado y las libertades individuales de los guatemaltecos.

Luego de analizar todo este contexto, en el que Colombia hoy le da una lección a Guatemala, propongo, haciendo uso del derecho de petición del que gozamos los ciudadanos, declarar nulos esos Acuerdos de Paz -que ya fueron rechazados anteriormente por los guatemaltecos en 1,999-, derogar todas las leyes relacionadas, revisar sentencias contra militares y que sean devueltos de inmediato los resarcimientos pagados en juicios fraudulentos.

Así, se juzgaría a los terroristas por sus crímenes y se acabaría la impunidad y poder del que gozan actualmente. ¿Está usted de acuerdo con esta propuesta?

(Imagen de portada Prensa Libre, 17 de mayo de 1,999)

Presunción de inocencia y debido proceso

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“Toda persona es inocente, mientras no se le haya declarado responsable judicialmente, en sentencia debidamente ejecutoriada.” Artículo 14, Constitución Política de la República de Guatemala

Por José Daniel Rodríguez

Hoy escribo este artículo porque veo con mucha preocupación que ya se ha vuelto costumbre ACUSAR –muchas veces con argumentos no sólo falsos sino ridículos-, JUZGAR –sumariamente y sin respetar ninguna garantía constitucional- y SENTENCIAR –usando perfiles falsos o seudónimos en redes sociales- a ciudadanos sin que puedan tan siquiera defenderse, ni ser escuchados, ni que se evalúen los verdaderos motivos de estas acciones de descrédito que podrían estar más bien influenciados por razones económicas o por intereses ideológicos de callar a quien no ha querido hacerlo luego de amenazas directas.

Estamos aún muy lejos de construir un verdadero Estado de Derecho que se base en el Principio de Igualdad, que haga valer las garantías y el Debido Proceso establecidos en la Constitución. Pesan más los chismes, “las bolas” y las mentiras, que la objetividad.

Otro tema digno de consideración es que la Ley se aplica con nombres y apellidos, de acuerdo a la etnia a la que pertenece el “acusado”, o según su sexo. Seamos realistas, la imagen que tenemos de la Dama de la Justicia -tal como la que ilustra esta publicación, parcial e inclinada hacia la izquierda- de ojos vendados y una balanza en su mano, es sólo un anhelo porque en Guatemala no ser marxista, automáticamente es causa para ser catalogado como “fascista”, de extrema derecha y por lo tanto carente de cualquier derecho real; significa ya estar condenado en cualquier tribunal o medio de comunicación, aunque no existan pruebas fehacientes o hayan sido “fabricadas” ad hoc con propósitos perversos. Por el contrario, ser abiertamente socialista/comunista significa gozar de impunidad total e incluso ser acreedor de jugosos resarcimientos pagados por los tributarios… ¿A eso quieren darle el nombre de “justicia”? Más parecen los “tribunales revolucionarios” del Che Guevara en La Cabaña, no nos engañemos.

Lo que también debe mencionarse y que muchas veces se esconde maliciosamente, es que todos estos delitos contra el honor de una persona tienen consecuencias que claramente se estipulan en el Código Penal:

Artículo 159. “Calumnia. Es calumnia la falsa imputación de un delito de los que dan lugar a procedimiento de oficio.

El responsable de calumnia será sancionado con prisión de cuatro meses a dos años y multa de cincuenta a doscientos quetzales.”

Artículo 161. “Injuria. Es injuria toda expresión o acción ejecutada en deshonra, descrédito o menosprecio de otra persona. El responsable de injuria será sancionado con prisión de dos meses a un año.”

Artículo 164. “Difamación. Hay delito de difamación, cuando las Imputaciones constitutivas de calumnia o injuria se hicieren en forma o por medios de divulgación que pueda provocar odio o descrédito, o que menoscaben el honor, la dignidad o el decoro del ofendido, ante la sociedad.

Al responsable de difamación se le sancionara con prisión de dos a cinco años.”

¿Cómo puede entonces restituirse los daños causados a una persona que ha sido víctima de estos ataques, si los responsables están plenamente identificados? Pues la misma Ley contempla que se debe pagar daños y perjuicios causados en su patrimonio, en la pérdida de su trabajo, en el desprestigio, en ser despojado de sus bienes y derechos. Eso es lo justo, lo que las mismas instituciones deberían exigir, pero lamentablemente es sólo otro anhelo porque si vemos la realidad, muchos acusados falsamente se han visto obligados –contra toda lógica jurídica- a demostrar su inocencia o morir en “prisión preventiva” luchando por ello, para luego darse cuenta los sicarios mediáticos y judiciales que no había evidencia de culpabilidad alguna, sin que haya una disculpa posterior que se difunda masivamente como se hizo con las acusaciones difamatorias.

Hoy regreso con más compromiso de luchar por la Libertad, por la Justicia, y con la convicción de representar la voz miles de ciudadanos que no pueden expresarse, el que dice lo que otros no quieren o tienen miedo de decir. La lucha sigue hasta el final.

 

 

 

Yo no pacto con terroristas ni con traidores

ANTICOMUNISTA

En este artículo fijo mi postura en relación con la propuesta de “refundar” el Estado y de “resucitar” a las FAR

Recientemente un grupo de militares sin ninguna representatividad y terroristas como alias “Pablo Monsanto” y alias “César Montes”, viajaron a Panamá para reunirse con el expresidente golpista y prófugo de la Justicia guatemalteca Jorge Serrano Elías. El objetivo era consolidar una alianza para generar una iniciativa para, entre otras cosas, disolver el Congreso y convertir al Ejército en una “Guardia Civil”.

Luego de explicar a grandes rasgos el contexto y el motivo de escribir este artículo, quiero comentar para los que no me conocen, un poco de mi trayectoria, folosofía y por qué estoy abiertamente en contra de este movimiento subversivo.

En 2,011 inicié solo un proyecto para informar a los guatemaltecos publicando en mi perfil personal de Facebook, lo llamé La Otra Memoria Histórica porque  el objetivo era demostrar con evidencia la falsedad y el sesgo de los “informes” que se inventó la guerrilla con respecto al Conflicto Armado en Guatemala, los que publicaron y difundieron profusamente la ODHAG y la CEH. Lo hice no por buscar protagonismo, sino por simple Justicia, porque provengo de una familia de 3 generaciones de militares honorables, patriotas, héroes históricos que defendieron con valentía la Libertad y la soberanía de nuestro país del ataque de organizaciones terroristas que pretendían, mediante la muerte y la destrucción, imponer una dictadura totalitaria marxista. Debemos tener claro que la firma de los “acuerdos de paz” sólo fue una transición a una nueva etapa del conflicto, una hacia la política y la toma de instituciones con la ayuda de presión extranjera y es en esta coyuntura en la que nos encontramos actualmente.

Desde ese ya lejano 2,011, me he dedicado con mis propios recursos económicos y medios a mostrar las atrocidades cometidas por la guerrilla y que muchos desconocen, corrigiendo esos datos falsos en los que ONG´s que lucran de los resarcimientos pretenden hacer creer que los terroristas “eran jóvenes idealistas, que tenían pelo largo, usaban playera con la efigie del Ché y que tarareaban canciones de los Guaraguau; reprimidos por el malvado Ejército sólo porque no estaban de acuerdo con el gobierno y la injusticia social”. Si pues… los que vivimos esa etapa negra de la historia de Guatemala, sabemos perfectamente que las organizaciones subversivas están integradas por asesinos despiadados, que -aún hoy día- cometen acciones de sabotaje para destruir infraestructura, que jamás dudaron en usar a mujeres y niños como escudo, que se financian a través de extorsión disfrazado de “impuesto de guerra”, que han secuestrado a ancianas para pedir rescates millonarios, que entre ellos mismos se han asesinado para fabricar mártires útiles para su propaganda y que todavía sueñan con implantar la “dictadura del proletariado” por cualquier medio a su alcance.

Yo soy un ciudadano guatemalteco orgulloso, que dice lo que piensa sin temor, que lucha cada día porque en nuestra Patria tengamos una verdadera República, ese sistema de pesos y contrapesos que divide el poder y que garantiza la Vida, la Libertad y la Propiedad de cada individuo.

Hoy veo con mucha decepción como personas que creía honorables, leales, con ideología definida, gente con la que he luchado hombro con hombro para que se haga justicia contra los comandantes terroristas así como se juzga a militares que siguen en prisión, de la noche a la mañana y luego de un viaje a Panamá con todo pagado, cambian de discurso y se alejan de los ideales con los que iniciamos esta lucha para tratar junto con esos criminales, de tomar el poder e instaurar una dictadura híbrida marxistoide.

Mi único objetivo es hacer un balance de Justicia, y exigir que así como los terroristas no respetaron las amnistías y se iniciaron procesos contra militares, también a ellos se les juzgue por igual, empezando por los comandantes de la ORPA, EGP, PGT y la que tratan de resucitar con la excusa de “refundar el Estado”, las FAR. Lamentablemente hoy vemos que algunos militares y otros malos guatemaltecos se agrupan junto con criminales asesinos, olvidando instantáneamente -con intereses muy cuestionables- lo que hicieron, lo que destruyeron, las bombas que colocaron. De repente quieren darle validez a unos espurios e ilegítimos “acuerdos de paz”, rechazados por los ciudadanos en Consulta Popular y firmados con seudónimos por los terroristas. Considero que si bien el dinero sucio de un expresidente golpista y prófugo ha comprado voluntades de algunos pocos, para tratar de socavar las bases de nuestra incipiente República proponiendo suprimir el Congreso y, entre otras cosas, convertir a nuestro glorioso Ejército en una pantomima de “guardia civil”, otros tenemos dignidad, lealtad, honor y amor por esta hermosa Patria.
AMNISTÍA PARA TODOS, O ENTONCES PARA NADIE. Esta es la consigna.
Rechazo y desprecio a los que tratan de usar el dolor y desesperanza de las familias de los militares dignos detenidos para lograr acceder el poder, argumentando que “sólo con la refundación cesarán los juicios contra nuestros soldados”, ESO ES MENTIRA, los terroristas no tienen palabra, no conocen la lealtad ni el honor. Esto no para hasta que tengamos Justicia imparcial, o el perdón y reconciliación que tanto anhelamos.
Mientras haya dinero de por medio, ya sea proveniente de Panamá o producto de nuestros impuestos para pagar resarcimientos, no habrá Paz, no pequemos de ingenuidad. No podemos rendirnos ahora,  sino tener el valor para seguir firmes ante la adversidad, hasta conseguir Justicia, Paz y Estado de Derecho.
YO NO PACTO CON TERRORISTAS, NI CON TRAIDORES